¿Qué es terapia de flotación?

La Terapia de Flotación consiste en recostarse en un tanque (del tamaño y profundidad parecido a una piscina para niños), con agua a temperatura cómoda para del cuerpo y sales de Epsom (Sulfato de Magnesio, que es un componente natural del agua de mar) que densifican el agua haciendo que escurra más lentamente entre nuestros dedos al tocarla y hacen a nuestro cuerpo flotar mucho más que en el agua común.

Esto hace de la flotación una herramienta útil, natural y segura para la relajación en cualquier persona, de cualquier edad, incluso en mujeres embarazadas, la recuperación física en atletas de cualquier nivel, además de ser un excelente complemento para tratar distintas enfermedades relacionadas con estrés, nuestro entorno y percepción.

¿Qué tratamiento tiene el agua?

El agua de flótica es agua potabilizada con tres métodos de filtrado, nos encontramos orgullosos y satisfechos con la limpieza, seguridad y comodidad de las instalaciones y el flotario.

¿Qué efectos tiene esta terapia en mi cuerpo?

El permanecer flotando en cómoda ingravidez y con escasas distracciones mejora el ánimo, disminuye la presión sanguínea y los niveles de la hormona del estrés Cortisol. La terapia recibió el nombre de REST (Terapia de estimulación ambiental restringida) y se ha seguido estudiando desde los años 50s hasta el día de hoy habiéndose encontrado utilidad comprobada para la recuperación muscular postejercicio, mejoramiento del dolor, ansiedad, depresión y estrés. Además de provocar un aumento en la sensación de claridad y energía durante el día y mejor calidad de sueño.

¿Cuáles son los beneficios?

Recuperación muscular:
Utilidad comprobada para la recuperación muscular postejercicio.

Mejoramiento del dolor:
La relajación muscular permite a las terminaciones nerviosas enviar al cerebro señales más cómodas.

Disminución de la ansiedad:
Un largo espacio de aislamiento de los sentidos produce una calma interior.

Ayuda en la depresión:
La sensación de abandono de las preocupaciones que siente el cuerpo al estar suspendido ayuda en la transmisión de electricidad en las neuronas.

Disminución del estrés:
El aislamiento de los sentidos permite eliminar una de las causas más importantes del estrés que es la repetición continua del cerebro en puntos específicos de la vida.

Más energía y lucidéz:
Provocar un aumento en la sensación de claridad y energía durante el día y mejor calidad de sueño.